Me siento incapaz de descifrar la frase "en el fútbol hay demasiado hombre". La pronunció la ministra de Educación tras ser interpelada por si el deporte rey es uno de los escollos de su cartera. Seguiremos rascando, por si nos regala su señoría más hebritas de las que tirar y de paso, algún argumento.Demasiados puntos de diferencia entre los 2 gallos de la liga, eso sí, el Barça se vio obligado a retrasar alirón como poco, hasta el Clásico. El Madrid optó por susto y no muerte: el pasillo no… pero quizá fiesta 'titulera' sí sentados en primera línea del Camp Nou. Y es que los culés tienen demasiados motivos para empezar a descorchar: Hansi Flick, que se encontró el primer día con caras estupefactas (¿qué hace este alemán aquí?). La Masía, con esa máquina expendedora de talentosos (para la zaga, para ser cerebrito, para ser arietes con colmillos afilados). Los directivos, esos que intentan bajar la media de calidad de su equipo y casi nunca lo consiguen. Y, por supuesto, los aficionados, que siguen siendo el mejor patrimonio de nuestra liga, no hay encorbatado o política que merme sus capacidades.Demasiados sueños heredados para mañana en Londres. A todos los hombres y mujeres rojiblancas, el guionista planetario les debe una recompensa de Champions. Una final con final feliz estaría muy bien. Y para ello deseamos que aterricen en la casa del Arsenal con su óptima versión y los propósitos claros: mejor decidir que pastorear, mejor proponer que agachar, mejor atacar que obligarse a defender.¿Demasiados espectadores viendo el vuelo del Barça femenino? ¿60 mil seguidores jaleando a mujeres futbolistas que quieren y pueden reinar otra vez en el continente? Los hombres de can Barça no atinan con lo de Europa. Ellas, con maravillosa recurrencia. En fin. Demasiados "demasiados". Es lunes, perdón.