El trágico accidente ferroviario en Adamuz, con 43 fallecidos y decenas de heridos, genera desconfianza sobre la seguridad de la red. El Partido Popular (Feijóo y Moreno) ha mostrado madurez, esperando datos concluyentes antes de fiscalizar al Gobierno. La investigación del descarrilamiento del tren Iryo descarta error humano y sabotaje. Las hipótesis principales son un defecto en el tren (ingenieros dudan de la liberación del bogie) o, más verosímilmente, un problema en la vía. Se observan marcas en las ruedas que coinciden con una brecha en la soldadura del carril, confirmado por el ministro Óscar Puente. Esto apunta a una vía defectuosa pese a su reciente renovación y controles, planteando dudas sobre la calidad de la obra y los avisos previos de maquinistas. Puente niega falta de inversión o mantenimiento, calificando el incidente de "singular" y complejo. Maquinistas se declaran en huelga por inseguridad; Puente atribuye parte de sus reportes a un estado de ánimo subjetivo por ...