Comparto una noche tranquila, una idea que llevo tiempo observando y lo que intento enseñar en casa: aprender del día a día. También cuento el recorrido de Nicolás con el cubo Rubik, su paso al speedcubing y una competencia online donde vivió fallos técnicos, aprendizaje y apoyo entre cuberos. Cierro explicando por qué prefiero enseñar a compartir antes que a competir, y cómo entiendo ese proceso en mis hijos.